11 Comestibles cancerígenos que jamás debes poner en tu boca otra vez

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El Instituto Americano para el cáncer afirma en su página web: La investigación ha probado que la mayor parte de los cánceres se pueden prevenir. Los científicos estiman que entre el 60 y el setenta por ciento de todos y cada uno de los cánceres se pueden prevenir mediante la información libre actualmente y simples cambios en la dieta y estilo de vida.

Con esa alentadora declaración en mente, este artículo hace referencia a cambios que puede hacer en la dieta y modo de vida de su día a día, que no sólo mejorarán su salud, sino van a ayudar a eludir que las toxinas puedan acrecentar su riesgo de cáncer.

Las toxinas que se deben evitar

1. Bisfenol-A (BPA)

Este ingrediente se halla en los plásticos duros y resinas que se utilizan para fabricar envases. Los estudios de laboratorio en células y animales han relacionado el BPA con el cáncer, la infertilidad, la diabetes y la obesidad. A menos que exista en el envase la etiqueta de libre de BPA, probablemente contenga bisfenol-A (BPA). El BPA también se puede localizar en numerosos productos de plástico y materiales de compuestos dentales.

2. Comestibles curados y ahumados

Los nitratos y nitritos actúan como conservantes para eludir que los alimentos se echen a perder, asimismo añaden color a las carnes. Cuando se calientan, los nitritos y nitratos se convierten en subproductos llamados compuestos N-nitrosos, como las nitrosaminas y las nitrosamidas. Los compuestos de N-nitroso están asociados con un mayor riesgo de cáncer.

3. Peces de piscifactoría

De acuerdo con Food and Water Watch, el pescado de piscifactoría contiene niveles altos de contaminantes químicos, incluyendo PCB (bifenilos policlorados), un conocido carcinógeno. Debido al hacinamiento en las granjas de peces, los peces son más susceptibles a la enfermedad, lo que aumenta la necesidad de utilizar antibióticos. También son más susceptibles a los piojos de mar, lo que significa que asimismo son tratados con pesticidas.

4. Carne a la parrilla

Los hidrocarburos aromáticos policíclicos, o bien HAP, se producen a través de ciertos géneros de combustión, como la quema de lignito o madera. El inconveniente adicional es creado cuando la grasa de las gotas de la carne al fuego caen hasta la llama y se genera humo, esto permite que los PAHs se adhieran a el alimento que se está cocinando, incrementando el riesgo de exposición a carcinógenos.

5. Aceites hidrogenados

Los aceites hidrogenados, asimismo conocidos como grasas trans son un producto hecho por el hombre. Estos aceites tienen una estructura química que ha sido alterada para evitar que el producto se ponga rancio con el objetivo de aumentar su vida útil.

La Escuela de Salud Pública de Harvard señala que las grasas trans promueven un exceso de actividad del sistema inmunológico e inflamación y están vinculadas a enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares y diabetes, entre otras enfermedades crónicas. Además de ser extraídas químicamente desde su fuente, estos productos químicos asimismo se emplean para enmascarar el olor y cambiar el sabor del aceite.

6. Palomitas de microondas

Estas bolsas están repletas de perfluoroalquilos, ácido perfluorooctanoico (PFOA) y sulfonato de perfluorooctano (PFOS) para eludir que el aceite se pase a través del envase. Cuando se calienta, estos productos químicos se filtran a las palomitas de maíz; y cuando se ingieren aparecen como contaminantes en la sangre.

El PFOA se ha asociado con tumores en órganos de animales (hígado, páncreas, testículos y glándulas mamarias en ratas), y incrementos en el cáncer de próstata en trabajadores que trabajan en plantas con PFOA.

7. Frutas y verduras no orgánicas

Los cultivos convencionales hacen uso de pesticidas, herbicidas y semillas transgénicas; los pesticidas, particularmente, se han asociado con un mayor peligro de cáncer.

8. Alimentos procesados

Las carnes curadas tienden a ser altas en nitratos, nitritos y conservantes, algo que en grandes cantidades podría aumentar el riesgo de cáncer de estómago y otros tipos. Los comestibles procesados ​​también están en general lleno de harinas, azúcares, aceites, colores, aromas y otros ingredientes poco saludables.

9. Azúcares refinados

Los investigadores han encontrado vínculos entre el azúcar y abundantes aspectos poco saludables, como los niveles de grasas en la sangre, niveles bajos de HDL, aumento del peligro de enfermedades del corazón, niveles de triglicéridos en la sangre más altos, obesidad, inmunosupresión, artritis y una serie de otros males. Las células del cáncer maduran en el azúcar.

10. Bebidas deportivas y azucaradas

No hay ningún valor nutricional al beber refrescos o bebidas deportivas. Estas bebidas contienen jarabe de maíz alto en fructosa, azúcar, colorantes, aceite bromado vegetal, y aspartame que se ha relacionado con un mayor peligro de cáncer.

11. Azúcar

Las células de cáncer maduran en el azúcar y cualquier comestible que se convierte en azúcar, tales como granos, pasta, hidratos de carbono, pan y la mayoría de frutas. Así que para aquellos que están tratando con el cáncer, suprimir el azúcar es la clave. Para aquellos que están buscando sostener la salud, tener una dieta balanceada que incluya frutas y verduras no habría de ser un enorme inconveniente.

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